martes, 21 de septiembre de 2021

Antropología filosófica

U.D.I Una mirada filosófica a la persona humana

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U.D.II.1 Persona (quién) y naturaleza (qué)

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U.D.II.2 Principios de la naturaleza humana: 

unidad en la dualidad

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U.D.II.3a Dinamismo de la naturaleza humana: 

facultades del hombre (1/4)

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U.D.II.3b Dinamismo de la naturaleza humana: 

facultades del hombre (2/4)

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U.D.II.3c Dinamismo de la naturaleza humana: 

facultades del hombre (3/4)

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U.D.II.3d Dinamismo de la naturaleza humana: 

facultades del hombre (4/4)

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U.D.III.1 Origen del hombre: antropogénesis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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U.D.III.2 Ética y persona: realización y el misterio del mal

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U.D.III.3 Interpersonalidad hombre y familia

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U.D.III.4 Hombre y sociedad

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 U.D.IV.1 El hombre y su muerte

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Apuntes sobre el principio antrópico

 

 Apuntes sobre el principio antrópico


¿Porqué existe algo en lugar de Nada?" (J.A. Wheeler)
¿Podría el mundo haber sido de otra manera? 
¿El hombre que "pinta" en el Universo.?

Si la planeta tierra estuviera un diez por ciento más cerca del sol, la biosfera quedaría anulada, el hombre no existiría. Los principios físicos y químicos se mantienen en todo el universo. El universo es un caos ordenado. Cuando se sigue un orden es para alcanzar un fin.

Siguiendo al físico John Barrow, físico, ganador de numerosos premios, parece que el universo está hecho para albergar la vida. Su definición del tema deja traslucir un fin teísta. Cualquier mínima variación supondría dificultades para cualquiera de las constantes conocidas. El universo está hecho para ser observado por seres inteligentes. 
 
El principio cosmológico débil queda definido así: "las condiciones iniciales del universo, así como sus leyes, han de ser compatibles con la existencia de observadores inteligentes". El principal argumento en contra es el principio tautológico sobre el que se asienta: la existencia de observadores inteligentes se asienta sobre el estudio de estas leyes y sin embargo estas leyes parecen estar presentes para ser observadas.
 
Para  Stephen Hawking, podemos aceptar cierta “utilidad de algunos argumentos antrópicos débiles”. Bien es cierto que algunos cosmólogos rechazan esta tesis por su fin teleológico, se basa en la finalidad y no en un proceso deductivo, tan característico de las bases científicas.
 
John Willer, científico, quien primero acuñó el termino "agujero negro" (anterior al desarrollo que hizo Hawking), define así principio antrópico participativo ¿ "no serán los observadores unos seres necesarios para la existencia del universo"? 
 
A su vez J. Barrow y Frank J. Tipler, definen el principio antrópico final: una vez iniciada la vida en el universo nunca desaparecerá.
 
 Todos estos principios nos sugieren la existencia de un giro en el estudio del cosmos, en el que científicos de diferentes ideas y culturas mueven la ciencia hacia en el hombre. El estudio deja de ser algo fuera de nosotros, el hombre complementa las respuestas a determinadas ideas que la ciencia no logra alcanzar.
 
El principio cosmológico fuerte se define como la existencia del universo para que, en algún lugar y tiempo, haya seres inteligentes que se pregunten por él. Esto engloba todos los principios físicos sobre los que se sostiene el universo.

En cualquier caso la definición es consistente siempre y cuando se tome en cuenta al hombre como inseparable de la propia definición.

¿Es posible definir el universo sin la presencia del hombre?

Pagels, nos deja una frase para pensar: "El principio antrópico es lo más que se atreven a llegar algunos científicos ateos que no quieren mencionar la palabra Dios"


viernes, 17 de junio de 2016

Historia de la Iglesia Moderna y Contemporánea

Los pontificados de Pío X y Benedicto XV

 

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Los pontificados de Pío XI y Pío XII

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Pontificado de Juan XXIII y Pablo VI. 

Concilio Vaticano II

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Lutero y la reforma protestante

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El siglo de las luces

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El pontificado de Pío IX

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El pontificado de León XIII

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La reforma católica

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Movimientos teológicos y espirituales

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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Historia de la Iglesia Antigua y Medieval

 1.UD1.1 El cristianismo primitivo  


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1.UD1.2 Cristianismo y sociedad greco-romana

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1.UD1.3 Difusión de las comunidades

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1.UD1.4 Desarrollo de la doctrina cristiana

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1.UD2.1 De la libertad de la Iglesia a la Iglesia imperial

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1.UD2.2 El nacimiento-difusión del monacato

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1.UD2.3 Las controversias teológicas y cuatro primeros concilios

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1.UD2.4 La teología en el occidente latino

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1.UD2.5 La Iglesia de Nicea a Calcedonia

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1.UD2.6 Hacia el medioevo

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2.UD1.1 Origen iglesia medieval (s.VII)

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2.UD1.2 El monacato y otras experiencias religiosas

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2.UD1.3 Christianitas medieval

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2.UD2.1 Reforma de la Iglesia s.XI

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2.UD2.2 Renacimiento religioso siglos XII-XIII

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2.UD2.3 Últimos siglos Edad Media

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martes, 18 de agosto de 2015

El Juglar de la Eucaristía

El Juglar de la Eucaristía

Pasen y oigan sin maldad,
quien en su duda surgió
y a nadie convenció
de que esto era verdad.

Que tan Sagrada Forma
cambiase de sabor,
gracias al Amor
recibido de Su bendita norma.

No juzquéis lo que no entendéis
pero su sabor es a sangre,
su suavidad no es en balde
pero su dulzura merecéis.

Sagrada Forma que en vuestra cuna
resplandecéis cual oro,
una vez consagradas, como un tesoro.

Vino transmutado en santa sangre
iluminado con un fuego azul
que no quema ni arde.

viernes, 7 de agosto de 2015

La luna sangra

La luna sangra

Relato


Daniel conducía su coche como cualquier otro día más. Había dejado atrás un día de alegrías y tristezas, penas y satisfacciones. El presupuesto de este regalo llamado vida satisfacía sus premisas. Su amigo Juan le acompañaba con esa agradable ausencia que permite el silencio. Esa noche lucía la luna rompiendo las sombras y la oscuridad.

- Juan has visto la luna?
- Si, la luna, lo de siempre...
- No, obsérvala. Fíjate en algo curioso, está sangrando.- le conminó Daniel.
- Yo veo lo de siempre- respondió Juan- la luna, los árboles, la carretera, toda la monotonía que siempre está ahí.
- Observa Juan, caen lo que parecen, filas de gotas de sangre desde arriba hacia abajo. Que fenómeno tan curioso. Seguro que mañana nos lo desvela en los diarios, algún doctor que nos sorprenderá con la explicación científica del fenómeno.
- No creo que tenga mucho interés el tema sobretodo si la única persona que lo observa eres tú. El fenómeno es incompatible con la razón, la luna no puede sangrar.

Siguieron su camino sin más comentarios sobre el tema. Al día siguiente Daniel recordó el fenómeno y su curiosidad pudo con él. Abrió un periódico y fué a buscar lo que su interior le dictaba que no iba a encontrar. Primera página, accidente por descarrilamiento de un tren que ha provocado cerca de 200 víctimas. Politicos corruptos. Deportes. Sociedad. Pero nada relativo a ningún fenómeno en la luna.

- Tenía razón mi amigo Juan, simple ilusión óptica....

miércoles, 29 de julio de 2015

Apuntes sobre la Creación

Desde la fe y la razón


    El acercamiento de la ciencia y la fé nos proporciona cada día nuevos enfoques que de por sí son difíciles de explicar en alguno de esos ámbitos, por sí solos. La observación del universo en el que nos movemos proporciona al observador matices de difícil solución. El universo sigue un principio causa efecto que Santo Tomas explicaba como causas de una Causa Universal. La mente humana es discursiva no siendo así la mente de Dios. Vivimos en un mundo caótico racionalmente ordenado. Si toda causa es efecto de una causa anterior, nos lleva a pensar que su origen es una Causa Única, indivisible, unitaria, perfecta. La teología acoge la palabra Logos para expresar esa idea original, el Verbo Divino, modelo y razón de todo. Las ideas de Dios son reconocibles por sus efectos y no por la idea en sí.

    Dios se conoce a sí mismo, en su totalidad y extensión, como Ser del que participan sus creaturas. Siguiendo a Santo Tomas, lo que en Dios es simple y único en sus creaturas es múltiple y dividido. Por lo tanto las creaturas participamos de su singularidad. Todos los seres participamos de esa Idea en la mente de Dios, esa semina dei que diferentes autores describen en cualquier ámbito de lo universal. Las formas inteligibles que vemos en el mundo participan de esa forma no inteligible, de la mente de Dios. Esta emanación inteligible es la que llamamos Creación.

    La variedad de acontecimientos del mundo son frutos de la casualidad y de esa causa primera irreductible. Los acontecimientos son efectos de la variedad de alternativas, y de las propias causas emanadas, que producen a veces efectos no deseados. Hay una estructura irreductible en esas causas  que dirigen a la Causa Universal. La Causa Primera no hay que confundirla con el primer Motor aristotélico. Éste, consideraba que un primer movimiento encadenó los subsiguientes. El término para Santo Tomas es el de emanación continua de su Ser quien soporta a sus creaturas. Si en una fuente de agua vemos un chorro de agua tiene vida propia en tanto es surtido por el agua. Pero en el momento que el agua deja de emanar a través del chorro, desaparece. 

    La doctrina del acto del ser (actus essendi), nos indica que Dios crea a los seres con la capacidad de ser causa subordinada de la Causa Inicial (la mente de Dios), y sus efectos subordinados son causados por el ser, pero adscritos al Ser en cuanto tal (ipsum esse). Por lo tanto no es posible conocerlo, definirlo o demostrarlo, salvo por sus efectos inteligibles. La causalidad de Dios no interfiere en las formas en que las causas infinitas intervienen.

    Estos principios óntologicos son básicos para llegar al punto de entendimiento entre teologia y ciencia. Una descripción exacta de nuestro universo, no significa que ese sea el universo, pero nos ayuda a entender el mundo y de forma latente e indirecta a Dios.