sábado, 9 de noviembre de 2024

Conceptos básicos sobre el pecado


    El pecado es un concepto que relaciona al hombre con Dios, no es un concepto ético. Es confesar una relación anómala con Dios, por lo tanto es un concepto teológico no ético. Ser santo es ser fiel a Dios, a su voluntad. De la misma manera que decimos que lo opuesto a bueno es malo, lo que se opone a pecado es no ser fiel a Dios (no ser santo) 1.

    La razón nos dicta si un acto es bueno o malo siguiendo la ética del acto, pero la religión nos dicta algo más de lo que nos dicta la razón. Seguir a Cristo es ir más allá de lo que nos dicta la razón. Por eso Jesucristo dijo: “No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.” (Mt. 5,17), es decir es hacer más de lo exigido por la razón. La gracia divina hace que Dios nos de lo que necesitamos, no lo que merecemos por nuestros actos.

    Un acto es malo si transgredimos el derecho del otro, desde el punto de vista ético. Un acto es pecado si lo que hacemos niega lo que Dios quiere para el hombre.

    El pecado de Adán y Eva (pecado original), es la motivación del bautismo. Cualquier ser humano debería nacer santo incluso antes de tener conciencia y voluntad, ya que nuestra relación con Dios quedó desvirtuada en el pecado original. El bautismo nos reintegra a la santidad debida. Cualquier niño no nace santo pero no significa que el niño ha cometido maldad.

    Todo lo malo es pecado, pero no todo pecado significa que sea malo desde el punto de vista de la razón. Ejemplos: el ayuno el viernes santo puede razonarse que es malo porque atenta contra el principio necesario de alimentarse. Sin embargo es bueno porque se dirige a un Bien Superior. Reproducirse es bueno: “...Sed fecundos y multiplicaos…” (Gn 1,28), pero es pecado si se incurre en fornicación. El mártir entrega su vida por un Bien Superior.

    El pecado de omisión no coincide con un acto malo: es el bien que debía hacer y no hice. Es no optar por el Bien Superior que es Dios, que está por encima de lo que dicta la razón. San Agustín dijo: "La naturaleza humana fue creada en grandeza tan excelsa, que, dado que es mudable, sólo adhiriéndose al bien mudable, que es el Sumo Dios, puede conseguir la felicidad,…” (De civ. Dei, 12, 1, 3: PL 41, 349.). Los bienes materiales son pasajeros y no colman nuestra ansia de felicidad y plenitud. Si opto por beber un vaso de agua o un refresco, lo placentero es el refresco, sin embargo lo saludable (no contiene azúcar ni otros elementos) es el agua.

    Un adicto busca el bien pasajero, pero falsea la realidad, le hace olvidar el hecho que le desencadenó su adicción. Sin embargo es malo desde la perspectiva del Bien Superior.

    Cuando se experimenta la Bondad de Dios es difícil no sentirse pecador, los santos siempre se han confesado pecadores. También experimentan de una forma más intensa la gravedad del pecado. Toda insatisfacción se sacia con el Bien del Padre, por ejemplo el hijo pródigo (Lc. 15), cuando come con los cerdos se da cuenta que en la casa de su padre tendría el alimento que lo llenaría de forma satisfactoria.

    Por lo tanto salir del pecado es salir del bien material, ser cristiano es ser santo tomando como referencia la vida de Jesucristo.

jueves, 10 de octubre de 2024

Porqué celebramos la Santa Misa

 

    En la Santa Misa se renueva y perpetúa el sacrifico de Cristo en la Cruz. Jesucristo se ofreció al Padre para el perdón de nuestros pecados y para que todos los hombres puedan entrar en el cielo. Se vuelve a reproducir, de forma incruenta, el sacrificio del calvario, obteniendo los mismos fines y produciendo los mismos efectos que el sacrificio de la cruz de Jesucristo. (CEC 1364)

    La Misa es un acto colectivo de culto a Dios. Todos tenemos obligación de dar culto a Dios. Y no basta el culto individual que cada cual puede darle particularmente.

* La Santa Misa persigue cuatro fines:

  1. Adorar a Dios de forma colectiva.

  2. Satisfacer por los pecados, los nuestros y los de todos los cristianos vivos y difuntos.

  3. Para dar gracias a Dios por todos los beneficios que recibimos, tanto los conocidos como los desconocidos

  4. Para pedir favores por nuestra alma y nuestro cuerpo, por la obtención de bienes espirituales, materiales, sociales y personales.

    Todos los fieles que asisten al Sacrificio Eucarístico lo ofrecen también al Padre por medio del sacerdote, quien lo realiza en nombre de todos y para todos hace la Consagración.

    La Santa Misa se ofrece solo a Dios, a quien únicamente debemos adoración. Cuando se celebra en honor a la Santísima Virgen o en honor a algún santo, lo que se hace es pedir de forma solemne su intercesión.

    El hombre obtiene su salvación en comunidad y en función de su respuesta personal al llamamiento de Dios. Hay un componente comunitario y otro personal.

* No voy a misa porque...

  • No siento nada: el cristianismo no es cuestión de emociones, sino de valores. Una madre prescinde de si tiene o no ganas de cuidar a su hijo, pues su hijo es para ella un valor.

  • No tengo ganas: La voluntad no coincide siempre con el tener ganas. Tú vas al dentista voluntariamente, porque comprendes que tienes que ir; pero puede que no tengas ningunas ganas de ir.

  • No tiene sentido: Hay que saber descubrir el valor que tienen las cosas para poder apreciarlas. A nadie puede convencerle lo que no conoce. A quien carece de cultura, tampoco le dice nada un museo.

  • No me apetece: Si la Misa fuera una diversión, sería lógico ir sólo cuando apetece. Pero las cosas obligatorias hay que hacerlas con ganas y sin ganas. No todo el mundo va a clase o al trabajo porque le apetece.

  • El sacerdote predica mal: Dejar la misa porque el sacerdote predica mal es como no querer tomar el autobús porque el conductor es antipático.

 

Bibliografía

Jorge Loring, S.I., Para Salvarte, (JL Ediciones Católicas, México 200456)